El libro de la selva

La selva es el escenario y personaje omnipresente de estos cuentos. Por ese entonces, Quiroga decide abandonar la comodidad del ambiente urbano para instalarse en la selva misionera. Esta, con su violencia natural incontenible, frente al hombre, aliado a veces, destructor las más, de esa naturaleza salvaje. Quiroga quiso inventar un lenguaje selvático de América, en contraposición de la tendencia del común de los escritores a imitar las modas literarias de Europa.